Iquitos, Perú. Octubre 2025. En el corazón verde del planeta, más de 400 representantes de pueblos indígenas, comunidades campesinas y quilombolas, líderes religiosos, organizaciones sociales y agentes pastorales de 10 países y 14 regiones del Perú, se dieron cita en la Cumbre Amazónica del Agua para alzar una sola voz: ¡El agua es un derecho sagrado, no una mercancía!
Bajo el lema “Somos agua, somos vida, somos esperanza”, esta cumbre se convirtió en un espacio intercultural y espiritual de profunda reflexión, denuncia profética y compromiso colectivo. A la luz de documentos como Laudato Si’, Laudate Deum y Querida Amazonía, los participantes expresaron su indignación ante las múltiples violencias que sufre la Amazonía y su mayor tesoro: el agua dulce.
🔥 Un clamor desde los ríos: Denuncias urgentes por el agua
Desde Iquitos, epicentro de esta movilización amazónica, se denunció con fuerza:
- La destrucción ambiental causada por la minería, los derrames petroleros, el narcotráfico, la deforestación y otras formas de extractivismo.
- La contaminación de ríos y fuentes hídricas, afectando gravemente la salud de comunidades y ecosistemas.
- El asesinato sistemático de defensores y defensoras del agua por intereses económicos y políticos.
- El abandono gubernamental que promueve políticas que priorizan el lucro sobre la vida.
- El impacto desproporcionado sobre mujeres, pueblos indígenas, niños y niñas, que son privados de su derecho a un futuro digno.
🌱 Esperanzas que fluyen como los ríos
A pesar del dolor, la Cumbre también fue un espacio para reconocer los brotes de esperanza:
- La valentía de los defensores del agua y la naturaleza.
- El reconocimiento de los ríos y lagos como seres vivos con derecho a fluir libres de contaminación.
- El protagonismo de las juventudes y su compromiso con un futuro sustentable.
- Las espiritualidades indígenas y cristianas que reconocen al agua como sagrada.
- Las experiencias comunitarias que promueven alternativas al modelo de desarrollo extractivista.
🙌 Compromisos por la defensa del agua
En un manifiesto conjunto, los participantes se comprometieron a:
- Fortalecer redes territoriales para la protección del agua y los ecosistemas.
- Exigir a los Estados políticas públicas efectivas, con enfoque de ecología integral.
- Promover una educación ambiental que empiece con las infancias y juventudes.
- Acompañar procesos de lucha y resistencia de los pueblos originarios.
- Impulsar modos de vida alternativos que respeten el ritmo de la naturaleza.
✊ Un llamado global: El agua es vida, no mercancía
La Cumbre Amazónica del Agua 2025 no fue un evento aislado, sino un llamado urgente al mundo: la Amazonía grita y el agua llora. Defender el agua es defender la vida, los territorios, la dignidad de los pueblos y el futuro del planeta.
Desde el pulmón del mundo, se reafirma el compromiso con las generaciones futuras: agua limpia, selva viva, pueblos libres.
Porque el agua no se vende, se defiende.
Porque “Somos agua, somos vida, somos esperanza”.

Cabe indicar que el Vicariato Apostólico San Francisco Javier de Jaén estuvo también presente en tan importante evento.



