El químico farmacéutico Carlos Espinoza Vargas, director de Fiscalización, Control y Vigilancia Sanitaria del DEMID Jaén, advirtió que la venta de medicamentos falsificados sigue siendo un problema en zonas rurales y barrios de bajos recursos. Los ciudadanos deben extremar precauciones y adquirir productos únicamente en establecimientos autorizados.
Espinoza Vargas señaló que la baja cultura sanitaria y la necesidad económica en comunidades vulnerables facilitan la circulación de fármacos falsificados, ofrecidos a precios inferiores a los de los establecimientos autorizados. Entre los productos más afectados se encuentran Grabol, Apronax, Megasilina, entre otros, los cuales carecen de principio activo o contienen sustancias peligrosas.
El especialista explicó que identificar un medicamento falsificado no es sencillo, incluso para profesionales. Recomendó verificar la nitidez del rotulado y la procedencia del establecimiento, pues los falsificados suelen encontrarse en boticas informales, bodegas o ventas por internet, sin supervisión sanitaria ni personal calificado.
Espinoza Vargas advirtió que consumir estos medicamentos puede poner en riesgo la vida de las personas, pues algunos han sido hallados con azúcar, yeso, talco o genéricos adulterados para simular medicamentos de marca. Las autoridades reiteran la importancia de comprar solo en establecimientos autorizados y de contar con personal profesional para proteger la salud de la población.



