Waysted: skateboards elaborados con plástico reciclado buscan disminuir la contaminación ambiental y revalorizar la cultura peruana

¡Emprendimiento innovador y responsable! Descubre más sobre el proyecto que busca revalorizar el reciclaje a través de la fabricación de skates.

Cada vez son más numerosas las evidencias del problema ambiental que enfrenta el mundo a causa de los residuos plásticos. En Perú, se usan al año aproximadamente 30 kilos de plástico por ciudadano y solo en Lima Metropolitana y el Callao se generan 886 toneladas de residuos plásticos al día, según el Ministerio del Ambiente. Con el objetivo de revertir esta situación nace Waysted: una empresa de reciclaje responsable de plástico que busca reducir la contaminación ambiental a través de la elaboración de skateboards.

La idea de este innovador proyecto nace de la pasión de cuatro jóvenes por el surf, el skate y el cuidado del medio ambiente. Se trata de Javier Kanashiro, Mario Spelucin, Julio La Torre y Franco Trujillo, quienes luego de conversar sobre el cuidado del medio ambiente decidieron crear una marca de skates reciclados.

“Waysted busca transformar el plástico reciclado en productos útiles y de alta duración y generar una cultura de reciclaje de menor consumo de plásticos.”

Mario Spelucin

El skateboard: una propuesta innovadora y de alto impacto

El proyecto inicia con el desarrollo del skateboard, un objeto que lleva 60% de plástico de batería de autos y 40% de chapas de plástico. El proceso de elaboración es simple, pues luego de moler el plástico, este es ingresado a una máquina inyectora que, en base a un molde predeterminado, produce las tablas. Este modelo permite producir hasta 500 skates diarios, siendo lo más complicado el proceso de acopio y selección del material, el cual es adquirido a través de empresas urbanas.

“La compra del material reciclado se realiza a empresas de reciclaje urbano, las cuales entregan los materiales clasificados, limpios y molidos”. Javier Kanashiro

Waysted busca revalorizar el trabajo de las personas que se encargan de recoger y clasificar los residuos urbanos, traduciéndolo en un incremento del precio de dicho material.

Luego, se transporta el material a la planta de inyección para fabricar sus productos. Como última instancia, el equipo elabora las tablas incorporando diseños incaicos, ya que buscan promover la cultura ancestral peruana a los más jóvenes.

El objetivo es generar un impacto en la educación del reciclaje, mostrando que todos los desechos pueden ser transformados con el desarrollo constante de estos productos.

Fuente: RPP