El historiador Mg. Efrén Rebaza ha revelado, a través de una rigurosa investigación histórica, la vida y legado del Sargento 1° del Ejército del Perú, Don Manuel Bueno, nacido en Jaén en el año 1790.
Don Manuel Bueno se alistó en las filas del Ejército Peruano en 1821, a la edad de 31 años, demostrando desde el inicio un compromiso ejemplar con la causa patriota. Su trayectoria militar comenzó en la prestigiosa Legión Peruana de la Guardia, el primer batallón del naciente Ejército del Perú, y continuó su servicio en distintas unidades: el Batallón Cazadores, el Batallón N° 1 de Infantería de Línea y finalmente en el Batallón de Infantería 2° de Línea de Ayacucho.
Su hoja de servicios, impecable y meritoria, registra ascensos claves: fue nombrado Cabo 1° el 29 de septiembre de 1821, ascendió a Sargento 2° de Infantería el 29 de septiembre de 1823, y alcanzó el grado de Sargento 1° el 19 de mayo de 1824, apenas meses antes de las grandes batallas que definirían el destino del Perú.
El sargento Bueno participó en hechos decisivos de la gesta libertaria. En 1823, luchó en la Campaña de Intermedios y en la Batalla de Zepita el 25 de agosto, bajo el mando del General Don Andrés de Santa Cruz. Posteriormente, en 1824, ya como Sargento 2°, combatió heroicamente en las históricas Batallas de Junín y Ayacucho, bajo las órdenes del General Don José Antonio de Sucre.
Tras consolidarse la independencia, Don Manuel Bueno siguió defendiendo la soberanía nacional. Participó en la campaña contra los Iquichanos en Ayacucho (1826) y, en 1829, en la campaña contra la Gran Colombia, bajo el mando del General José de La Mar, estando presente en la emblemática Batalla del Portete de Tarqui el 27 de febrero.
Por su destacada actuación en combate, fue condecorado con medallas por su valentía en las batallas de Zepita, Junín y Ayacucho, esta última conocida como la de los «Vencedores de Ayacucho».
El tiempo total de servicios del Sargento 1° Manuel Bueno al Ejército y a la Nación fue de 10 años, 8 meses y 5 días, concluyendo el 31 de mayo de 1832. El 8 de junio de ese mismo año, se le otorgó su cédula de retiro. En reconocimiento a su sacrificio por la libertad del Perú, recibió una pensión vitalicia como héroe de guerra.
En el reciente aniversario patrio, Efrén Rebaza, recordó que resulta imprescindible que el Estado Peruano, así como la Patria y la sociedad de Jaén, representada por sus autoridades, rindan homenaje a Don Manuel Bueno y al pueblo jaeno, que con sus hombres, ganado y vituallas, contribuyó de forma decidida al triunfo de la independencia nacional.
«Es tiempo de reconocer y revalorar el papel que Jaén desempeñó en la gesta emancipadora. El legado del Sargento Manuel Bueno es un llamado a la memoria, al orgullo regional y al compromiso con la historia del Perú».



