Ecuador sacudido por tensión política y violentas movilizaciones

Militares despejan vías

Quito, Ecuador.- Tras el anuncio gubernamental de un paquete de medidas económicas, adoptado el pasado martes 1 de octubre, el Ecuador enfrenta una serie de acciones de protestas ciudadanas en rechazo a la decisión de gobierno.  Las acciones de hecho iniciaron el jueves 3 de octubre con una paralización general del servicio de transporte público y continuó el fin de semana y este lunes 7 con una multitudinaria movilización indígena en varias provincias del país, que se vio enturbiada por actos vandálicos y saqueos a varios locales comerciales.

Ante el agravamiento de la protesta, el gobierno decidió poner en vigencia el estado de excepción, que limita y suspende varias garantías constitucionales, pero hasta el momento no ha logrado contener la protesta y al contrario se ha intensificado en casi toda la región andina.

Según la información oficial, hasta el momento la paralización de actividades y la movilización ciudadana deja millonarias pérdidas económicas, más de 400 detenidos, decenas de heridos y incuantificables daños a la propiedad privada y edificios públicos.

El presidente de la república, Lenin Moreno, acompañado de su vicepresidente Otto Sonnenholzner, el ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, y el alto mando de las Fuerzas Armadas, ratificó su decisión de no dar marcha atrás en las medidas económicas y responsabilizó al expresidente Rafael Correa y sus militantes de promover la desestabilización democrática y de pretender dar un golpe de estado.

La Iglesia católica llama al diálogo

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana, a través de su Consejo de Presidencia, hizo un “llamado a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a la paz, a la justicia y al diálogo.

“La violencia, manifestada en cualquiera de sus formas, impide una visión objetiva de la realidad y pone en serio peligro la vigencia de los derechos que tanto debemos precautelar”, agregan los obispos católicos, al tiempo que exhortan a que “todas las decisiones estatales y privadas” se orienten a que “todo ecuatoriano cuente con las condiciones necesarias para vivir con dignidad. Las compensaciones sociales deben favorecer a los más pobres.

En el mensaje, los obispos señalan que la “justicia social demanda a los poderes estatales la recuperación de los bienes del pueblo, usurpados mediante sistemas fraudulentos, para invertirlos en educación, salud, seguridad, vivienda, entre otros”.

Así también, en un comunicado que se hizo público el lunes 7 de octubre, los obispos católicos expresan su “compromiso de colaborar en la solución de las tensiones o conflictos que actualmente afronta nuestra sociedad ecuatoriana. En tal virtud, nos mantenemos abiertos a toda propuesta que las partes vieran conveniente y oportuna y en los términos más apropiados”

“Hacemos votos para que el diálogo sereno y respetuoso nos permita seguir trabajando por la justicia y la solidaridad que nuestro pueblo espera de las autoridades gubernamentales y de todos los actores sociales y políticos”, dice el mensaje de los obispos católicos.

Fuente: Signis ALC