Día Internacional de las Mujeres Rurales: “Algo o mucho anda mal”

Así que además de haber un Día Internacional de la Mujer, otro Día Internacional sobre la No Violencia Contra la Mujer, ahora otro más: Día Internacional de la Mujer Rural. Mal debe andar la cosa, cuando nos ponen tantos días para que caigamos en la  cuenta de  que algo o mucho  anda  mal.

 

Por: P. Francisco Muguiro Ibarra S.J - Director

 

Hace unos meses me conversaba un campesino y me decía que tenía un problema, porque su mujer estaba enferma y no podía trabajar. Yo me figuraba al pobre hombre cargando con el trabajo de casa y de la chacra, y ¿cómo haría?. Entonces le pregunté para ver hasta dónde iba la enfermedad de su esposa. ¿Pero su mujer le puede preparar los alimentos a usted y su familia?, me contesta: si eso sí lo hace. Le volví a preguntar: ¿lava la ropa y limpia la casa?, y me contesta: eso también lo hace; y ¿se ocupa de sus hijos?, sí; entonces un poco asombrado le digo: ¿entonces de qué se queja?. De que su enfermedad no le permite el trabajo de la chacra.   Gracias a Dios, porque si se lo permitiera dentro de poco caería enferma, o a lo mejor cayó enferma porque además de todo el trabajo de la casa hacía el de la chacra. La cuestión es que en el ambiente rural es como natural que la mujer haga los dos trabajos.

 

Ahora, en las ciudades, ya se va considerando  como trabajo, el que las mujeres hacen en la casa, aunque  no sea remunerado, pero parece que a esos niveles no se ha llegado todavía en el campo. 

  

A la mujer rural solo se le considera trabajo cuando sale a realizar labores en el campo.  En alguna ocasión he escuchado señalar con orgullo, que ya hay mujeres que se incorporan a las cooperativas porque trabajan en la chacra, que están bajo su responsabilidad, y dicen que muchas veces trabajan mejor que los varones. 

 

Los varones inflamos nuestro pecho, porque con estos ejemplos cumplimos con eso que ahora llaman equidad de género. Pero habría que preguntarles a esos hombres, si ellos han asumido algunos trabajos de la casa, como lavar, hacer la comida o cuidar de los hijos, para que su señora atienda mejor  la chacra y  participe en la cooperativa. Nos encontraremos con la sorpresa que  no hay ningún varón que lo hace. Entonces ¿dónde está la equidad de género? Pues está, para nosotros los varones, en que la mujer rural además de hacer las tareas normales de la casa,  realiza el trabajo de la chacra, y como somos conscientes de la equidad de género, les damos permiso para que participe en la cooperativa y se capacite. ¡ Que tal  equidad de género¡.

 

Por eso, es que hay un día de la mujer rural, para que nos fijemos cómo vive y hagamos algo para que no se la explote doblemente. Porque cuando se vende el café o el cacao, el cheque va al bolsillo del hombre, que es el que decide qué cosa se compra y en qué se gasta la plata. Yo haría la prueba, solamente un año, para que en vez de recibir la plata el hombre la recibiera la mujer. Solo un año. ¿Saben quienes serían los primeros en protestar?, los vendedores de cerveza, ¿y saben quiénes  se alegrarían?, nuestros hijos/as,  que tendrían mejor alimentación, mejores ropitas y una casa más arreglada, y  además quedaría ahorro en el banco para los tiempos malos.  

 

Pero esos avances todavía no hay, y por eso es que nos ponen un día de la mujer rural, para que llegue ese día  en que la mujer, el día que va a la  chacra, su marido lave y haga el almuerzo, y porque llegue el día que el cheque de lo producido lo maneje la mujer. Ese día quitamos el día internacional de la mujer rural, y nos quedamos solo con el día de la violencia contra la mujer, porque todavía quedarán unos cuantos machos sueltos en plaza que seguirán maltratando a la mujer.