San Ignacio, bodas de oro.

La fronteriza provincia San Ignacio, región Cajamarca, celebra las Bodas de Oro de su creación política, medio siglo de su existencia con dicha categoría, creada por Ley 15560, del 12 de mayo de 1965, siendo Presidente de la República el Arquitecto Fernando Belaúnde Terry, su nombre original debió ser Atahualpa, la tenaz oposición del sacerdote jesuita José Martín Cuesta, arrebató al histórico nombre por San Ignacio de Loyola, patrón de la orden religiosa católica que integraba el sacerdote Cuesta.

 

Por: Ulises Gamonal Guevara - Historiador

 

San Ignacio, hasta 1965 formó parte de Jaén, al ser creada como provincia, se constituyó con siete distritos: San Ignacio, distrito capital, Namballe, La Coipa, Chirinos, San José de Lourdes, San Antonio de Huarango y Tabaconas, sus principales atractivos turísticos son el Santuario Nacional de Tabaconas-Namballe encargado de conservar las especies nativas de fauna y flora de bosque de neblina.

 

De manera especial parte de los páramos y las lagunas Las Arrebiatadas, Mirador de Cerro Campana, Pinturas Rupestres de Faical, el complejo arte rupestre de Gramalotes y Potrero Grande, el criadero de tilapias y paiches en La Laguna Azul; el Museo Los Faicales, la riqueza del agroturismo en torno al café, el cristalino río Chinchipe, centro hidráulico más importante de la provincia y sus afluentes, ríos Miraflores (Chirinos), Tabaconas, Manchara, Namballe, quebrada de Quanda con su central hidroeléctrica y el río Canchis límite con la república Ecuador.

 

San Ignacio cuenta con dos grandes corredores económicos y naturales: el amazónico ubicado en la margen izquierda del Chinchipe donde habita la comunidad nativa Awajun (distritos San José del Lourdes y Huarango) y el eje binacional nor oriente peruano/sur oriente ecuatoriano integrado por el IV Eje Vial que emana de la región Loja (Ecuador) hasta Zarimiriza (Bagua-Perú) con un recorrido de 695 kilómetros, convirtiéndose en uno de los grandes corredores de integración geopolítica binacional.

 

San Ignacio según el científico Francisco Valdez forma parte de la temprana Cultura “Mayo Chinchipe” que se habría originado en el austro ecuatoriano en las nacientes del Alto Chinchipe unión de los ríos Valladolid y Santa Ana-La Florida, Cantón Palanda-Zamora Chinchipe, su antigüedad supera los 5 mil años, posee las mismas características de las expresiones arqueológicas que se expanden en ambas riberas del Chinchipe hasta su desembocadura en el Marañón cerca al Pongo de Rentema.

Pinturas rupestres de Faical, San Ignacio.

 

Los asentamientos arqueológicos más importantes de San Ignacio se expresan en las pinturas rupestres de Faical, Quanda, Gramalotes, Potrero Grande y petroglifos de La Lima, Pindo, San Juan y Cerro Bolo; el Cerro Campana, Iwamaca, Gentiles, la Laguna, Cerro el Cóndor, San Pedro de Pericos.

 

Con la decadencia de la Cultura Temprana en la cuenca del Chinchipe, surgieron pueblos del tronco protojíbaro que habitaron en ambas márgenes de dicho río, son famosas la etnia de los Bracamoros, Mandingas, Chirinos, Pericos y Awajún (sobrevivientes hasta la fecha), el surgimiento de estos pueblos se inicia a partir del siglo VI d.C. pueblos muy aguerridos, hicieron notable resistencia a los incas no permitiéndolos su ingreso, durante la conquista hispana realizaron notable resistencia a los invasores por 12 años consecutivos contuvieron a las huestes del conquistador Juan Porcel que a duras penas pudo fundar la primigenia ciudad de Jerez de la Frontera que más tarde llevaría el nombre de San Ignacio.

 

San Ignacio durante la conquista, emancipación e independencia formó parte de la Gobernación de Jaén de Bracamoros, anexada a la Real Audiencia de Quito el año 1563, durante el proceso de Emancipación e Independencia, San Ignacio, apoyó con mucho ímpetu junto con Chirinos al proceso de la Proclamación de la Independencia de Jaén el 04 de Junio de 1821.

 

San Ignacio proclama su independencia el domingo 16 de septiembre de 1821, por convocatoria del alcalde don Manuel Asencio Aguirre compareció la totalidad del vecindario, al que se le anotició el oficio del ministro de Estado y Relaciones Exteriores y de la orden del intendente del partido.

 

Han pasado 50 años de vida política y económica como provincia fronteriza, ha logrado importantes avances en la agricultura, principalmente en el cultivo de café, logrando obtener en repetidas oportunidades lauros internacionales y en el campo ecológico convirtiéndose en “Provincia Ecológica”.

Las zonas aledañas al río Chinchipe, en tierras bajas, la población se dedica a cultivos como el arroz.

 

Aún tiene serias limitaciones para su despegue económico y social como provincia fronteriza en el norte del Perú, sus distritos fronterizos Namballe, San José de Lourdes y San Antonio de Huarango sufren los problemas del centralismo, falta la autonomía económica y escasa visión de desarrollo como provincia fronteriza amazónica, se anhela que a partir de sus Bodas de Oro, San Ignacio con su enorme potencial geohistórico dé un viraje y se convierta en polo de desarrollo económico como es Loja en Ecuador y Jaén en el nororiente peruano. Está en manos del estado peruano y las autoridades locales, plantear su visión de desarrollo donde el pueblo impulse nuevas opciones económicas, San Ignacio, tiene tanto valor geopolítico como Tacna o Moquegua en el sur de la patria. 

 

Durante la década de 1990 sufrió la arremetida del problema minero en cabecera de cuenca de los ríos Chinchipe, Tabaconas y Miraflores, donde aún persiste el problema con la empesa minera “Águila Dorada”, son notables las gestas de defensa del agua y la vida que realizaron las rondas campesinas a través de grandes movilizaciones y el apoyo firme que brindó el Vicariato Apostólico “San Francisco Javier” dirigido por el Obispo José María Izuzquiza s.j (+).

 

En la década de 1990, la provincia de San Ignacio sufrió los embates de las grandes madereras que trataron de destruir los bosques del Chaupe y Chinchiquilla, encabezadas por la transnacional INCAFOR, producto de ello se produjeron una serie de conatos sociales, dejando como saldo dos muertos y el encarcelamiento de once dirigentes ronderos en Picci-Ferreñafe encabezados por el líder rondero y ambientalista don Plácido Alvarado Campos (+). San Ignacio es conocida por sus bebidas típicas: rompope, canelazo, guayusa, piñada, pecho amarillo, guarapo, tierra de las danzas nativas de “San Juan de Chirinos”, “Zapotal” y “San Pedro de Pericos”, cuenta con cuatro comunidades comunidades campesinas San Miguel de Tabaconas, San Antonio de Huarango, San Pedro de Pericos, San Juan de Chirinos y comunidades nativas en los distritos San José del Lourdes y Huarango.

 

La población san ignacina, no es oriunda, procede del oriente ecuatoriano, existe una fuerte oleada migratoria procedente de las provincias Huancabamba y Ayavaca, en menor proporción de las provincias Chota y Cutervo. Las familias más conocidas son: Aguirre, Zaquinaula, Aranda, Quinde, Aldaz, Martínez, Bartolini, Camacho, Lalangui, Conde, por la migración piurana: Calle, Córdova, Llaxahuanca, Alberca, García, Flores, Ocupa, Adrianzén, Guerrero.

 

Límites: Norte República Ecuador (Zamora-Chinchipe); Sur provincia Jaén, Oeste provincia Huancabamba (Piura), Este provincia Bagua (Amazonas). Escritores Wasman Volney Núñez y Gabino Quinde Pintado, Lenin Quiñones Huatangari.

 

Límites: Norte República Ecuador (Zamora-Chinchipe); Sur provincia Jaén, Oeste provincia Huancabamba (Piura), Este provincia Bagua (Amazonas). Escritores Wasman Volney Núñez y Gabino Quinde Pintado.