Irregularidades en la Universidad de Chiclayo desata conflicto entre alumnos y policía en Jaén

El día ayer, más de un centenar de alumnos estuvieron en las afueras de la sede de la Universidad de Chiclayo reclamando el inicio de clases de inmediato.

Los alumnos, algunos junto a sus padres, esperaron a que los directivos de esta casa de estudios les dieran respuestas sobre cuándo iniciarían las clases de la universidad pues, según señalaron, primero les dijeron que las clases empezarían cuando se actualizara el sistema de notas y se hicieran los pagos correspondientes a la universidad.

Alumnos indicaron que ya han efectuado todos los pasos correspondientes sin embargo hasta el momento las clases no han iniciado y peor aún, los directivos no dan la cara ni respuesta alguna y que los alumnos tendrían que esperar hasta el miércoles o el lunes para iniciar un diálogo.

Aseguraron también que dentro de la universidad no había nadie solo secretarias y los guardianes y el día de mañana estaría llegando una comisión desde Chiclayo para tratar de solucionar este conflicto.

Señalaron que exigen el inicio de las clases de inmediato. “Nosotros no tenemos la culpa que no exista personas que no sepan matricular a los alumnos, necesitamos que las clases comiencen ya”, sostuvo una alumna.

Sin embargo después de varios enfrentamientos con el contingente policial que se encontraba resguardando la universidad, se inició el conflicto que desataría el lanzamiento de las bombas lacrimógenas hacia los estudiantes, transeúntes y prensa que se encontraba en las afueras de la universidad de Chiclayo.

Padres de familia que se encontraban también apoyando a sus hijos tuvieron que retirarse de manera obligatoria para evitar más heridos.

Se tuvo conocimiento que el saldo de este enfrentamiento fue de dos alumnos, ambas mujeres, un alumno detenido pero que no fue llevado hasta la comisaría de Jaén y también un policía tuvo que ser trasladado hasta una clínica pues, en medio del conflicto, se habría roto de la cabeza y aún se encuentra en observación.

Recuperar el orden público

El comandante, J. Maco, comisario de la policía en Jaén, justificó el ataque de las bombas lacrimógenas como la recuperación de la vía pública pues la protesta impedía el libre tránsito de los vehículos y transeúntes que estaban en la zona.

Indicó que lo único que la policía estaba haciendo era seguir con los protocolos necesarios pues tenían que normalizar la situación.

Así mismo también aseguró que la rotura de vidrios se debió a los estudiantes que también atacaron a la policía cuando sucedió el enfrentamiento y no fue en el momento que se lanzó las bombas lacrimógenas. El comandante también tuvo azuzar este conflicto.